En la mayoría de los casos no. Una de las grandes ventajas de esta técnica es que evita los
injertos óseos, reduciendo tiempos de tratamiento, cirugías adicionales y recuperación.
En la mayoría de los casos no. Una de las grandes ventajas de esta técnica es que evita los
injertos óseos, reduciendo tiempos de tratamiento, cirugías adicionales y recuperación.
