¡Sí! Aunque no tengas suficiente hueso en el maxilar, existen soluciones avanzadas como los implantes cigomáticos. Se colocan anclándose en el hueso del pómulo, que normalmente es más resistente, permitiendo rehabilitar tu sonrisa sin necesidad de injertos óseos largos. Esta técnica ofrece resultados estables, funcionales y estéticos incluso en casos de atrofia ósea severa.