¿Los resultados son permanentes?
practicas2026-02-19T09:03:07+00:00Los resultados son duraderos, ya que se elimina el exceso de piel y grasa. Aunque el proceso natural de envejecimiento continúa, la mejoría suele mantenerse durante muchos años.
Los resultados son duraderos, ya que se elimina el exceso de piel y grasa. Aunque el proceso natural de envejecimiento continúa, la mejoría suele mantenerse durante muchos años.
Las incisiones se realizan en los pliegues naturales del párpado superior o justo bajo las pestañas en el inferior, por lo que las cicatrices suelen ser prácticamente imperceptibles con el tiempo.
Los puntos se retiran aproximadamente a los 5–7 días. La inflamación y los hematomas suelen mejorar notablemente en 10–14 días. La reincorporación a la vida social puede hacerse en unas dos semanas.
La mentoplastia es una cirugía que modifica la forma, tamaño o posición del mentón para mejorar la armonía facial. Puede corregir mentón retraído, prominente o asimétrico, equilibrando el perfil del rostro.
Sí. Al tratarse de una modificación ósea o colocación de un implante definitivo, los resultados son permanentes, siempre que se sigan las recomendaciones médicas.
Habitualmente la incisión se realiza por dentro de la boca, por lo que no quedan cicatrices externas visibles.
Los rellenos son temporales y están indicados para pequeños retoques. La mentoplastia quirúrgica ofrece un resultado definitivo y estructural, especialmente en casos donde el problema es óseo y no solo de volumen.
Mejora ambas. Además de corregir la mordida y la función masticatoria, produce cambios visibles en el perfil y la armonía facial, lo que suele tener un impacto muy positivo en la autoestima del paciente.
La cirugía ortognática es un procedimiento quirúrgico que corrige alteraciones en la posición de los maxilares (superior, inferior o ambos). Está indicada en casos de maloclusión severa, mandíbula adelantada o retraída, asimetrías faciales y problemas funcionales como dificultad al masticar o respirar.
La intervención se realiza con anestesia general. Tras la cirugía puede haber inflamación y molestias los primeros días, pero el dolor suele estar bien controlado con medicación. La recuperación inicial dura aproximadamente 2–3 semanas, aunque la inflamación puede tardar algo más en desaparecer completamente.
